Saturday, January 20, 2018
Thalamic hyperintensity in seizure stroke mimic.
Acute aphasia is one of the most common forms of presentation of stroke mimics. Many times those patients are having seizures. When there’s a suspicion of a stroke mimic, MRI is better than multiparametric CT on the differential diagnosis. In some patients, we can see a thalamic hyperintensity ipsilateral to the hemisphere with ictal activity.
Franklin Nwokea, Yuebing Lia. Focal Thalamic and Cortical Magnetic Resonance Changes Associated With Partial Status Epilepticus
Friday, May 15, 2015
"Agrafia sin alexia"
Saturday, March 7, 2015
Somatotopia cápsula interna
Normalmente los infartos cerebrales lacunares cursan con afectación más o menos simétrica de la fuerza y/o la sensibilidad en un lado del cuerpo. Las fibras motoras de la vía piramidal siguen una distribución somatotópica, dispuestas de tal manera que las correspondientes al pie descienden por la región más posterior del brazo posterior de la cápsula interna. En este contexto, ocasionalmente podemos observar algunas veces cuadros clínicos con un déficit asimétrico entre brazo y pierna.
Las imágenes corresponden a la resonancia magnética de un paciente con un síndrome lacunar sensitivo motor hemicorporal derecho de predominio crural distal con un infarto lacunar agudo en el tálamo y en la región posterior del brazo posterior de la cápsula interna.
Monday, November 24, 2014
Leucoencefalopatía secundaria a angiopatía amiloide
La angiopatía amiloide puede manifestarse como cuadros focales o encefalopáticos que incluyen el deterioro cognitivo. En raras ocasiones, esta enfermedad puede promover una afectación extensa de la sustancia blanca, bien de causa inflamatoria, bien por alteración de la autorregulación, o por un mecanismo mixto. La leucoencefalopatía secundaria a la angiopatía amiloide remeda el edema vasogénico que se suele encontrar en las lesiones tumorales. Los arteriolas con depósitos amiloideos pierden la capacidad de autorregular el flujo sanguíneo, por lo que ante elevaciones de la presión arterial se muestran incompetentes para impedir que se desencadene una hiperemia regional siendo en este contexto una de las causas de PRES (encefalopatía posterior reversible). En algunos pacientes, el propio material amiloideo, desencadena una reacción inflamatoria local que conduce igualmente a la formación de edema vasogénico, daño de barrera hematoencefálica y clínica neurológica. Un 25% de las consideradas vasculitis "primarias" del sistema nervioso central están asociadas a la angiopatía amiloide. El control estrecho de la presión arterial y el empleo de esteroides pueden en estas variedades de leucoencefalopatía revertir la sintomatología.
Imagen tomada de: Caulo, Massimo et al. "Cerebral amyloid angiopathy presenting as nonhemorrhagic diffuse encephalopathy: neuropathologic and neuroradiologic manifestations in one case." American journal of neuroradiology 22.6 (2001): 1072-1076.
Tuesday, October 28, 2014
Despolarización cortical propagada en el paciente neurocrítico.
Despolarización cortical propagada en el paciente neurocrítico
Wednesday, February 19, 2014
Ageusia secundaria a ictus isquémico
Una secuela rara de los ictus es la alteracíón del gusto (disgeusia, hipogeusia y/o ageusia). La podemos ver en los infartos que afectan a la ínsula, aunque la lesión sea unilateral. Los pacientes pueden comúnmente perder peso tras el evento vascular. Se precisa asegurar un equilibrio nutricional. Se pueden emplear potenciadores del sabor en los alimentos, a la espera de una potencial recuperación de la función.
La imagen corresponde a un infarto insular que produjo ageusia y pérdida ponderal secundaria como únicas secuelas.
Monday, January 20, 2014
Hemorragia subaracnoidea cortical
Se enlaza presentación de esta variedad de hemorragia subaracnoidea, por lo general no aneurismática, que en pacientes jóvenes suele presentarse con cefalea en el contexto de un síndrome de vasoconstricción cerebral reversible y en pacientes mayores como déficit focales secundarios a una angiopatía amiloide. Existen otras raras etiologías como las estenosis carotídeas cervicales e intracraneales críticas que también son revisadas.
Friday, November 1, 2013
"Stroke mimic" atípico
Los "stroke mimics" son cuadros focales deficitarios habitualmente secundarios a infecciones, crisis comiciales u otras patologías no cerebrovasculares. Es interesante tener en cuenta una posible y rara etiología que tiene una presentación peculiar y que requiere una alta sospecha diagnóstica. Es el caso del hematoma epidural espinal cervical espontáneo. El cuadro típico consiste en dolor cervical intenso tras la realización de una maniobra de Valsalva, seguido a posteriori de paresia hemicorporal en brazo y pierna, sin paresia facial asociada. Para su diagnóstico puede ser útil el TC cervical, pero se prefiere, siempre que esté disponible, la RM cervical. El tratamiento suele basarse en inmovilización, evitar agentes antitrombóticos, salvo a lo sumo profilaxis de trombosis venosa profunda, dexametasona intravenosa y descompresión quirúrgica si se considera que existe déficit significativo y/o refractariedad al tratamiento médico.
La imagen corresponde al TC y la RM de una paciente mayor, antiagregada, que presentó el cuadro descrito mientras estaba haciendo deposición. Se aprecia un pequeño hematoma cervical epidural derecho. Con tratamiento médico a base de esteroides, collarín cervical y reposo, mejoró el cuadro sin necesidad de intervención quirúrgica.
Tuesday, August 27, 2013
Conceptos fisiopatológicos en el ictus isquémico agudo.
Friday, May 24, 2013
Siderosis superficial secundaria a angiopatía amiloide
Wednesday, April 24, 2013
Demencia secundaria a fístula dural: el cerebro de estasis
Thursday, January 31, 2013
Encefalopatías por alteración de la vasorreactividad cerebral
Existe controversia en cuanto a la fisiopatología de estos procesos. Por un lado hay una teoría que aboga por la hiperperfusión como elemento desencadenante, y otra contraria en la que un mecanismo de hipoperfusión es el que justificaría su patogenia. Según la teoría hiperperfusora, cuyo arquetipo es la encefalopatía hipertensiva, un fracaso del mecanismo de autorregulación cerebral debido a un exceso de flujo sanguíneo, conduciría a la producción de edema vasogénico, de predominio en la sustancia blanca subcortical de las regiones posteriores del cerebro, constituyendo la forma clásica del síndrome de leucoencefalopatía posterior reversible. La teoría hipoperfusora explicaría cómo el cuadro se puede producir también en pacientes normotensos. En base a ella, debido a la exposición a determinados agentes como la ciclosporina, se produce una toxicidad directa en el endotelio y un aumento relativo de sustancias con propiedades vasoconstrictoras que alteraría la función de la barrera hematoencefálica, permitiendo el paso de fluido al parénquima. Probablemente puedan convivir ambos fenómenos de hiperperfusión e hipoperfusión y constituyan diferentes fases de la enfermedad. De hecho, hay estudios de medicina nuclear que evidencian hipoperfusión y otros hiperperfusión. Pudiera ocurrir que un fenómeno inicial de hiperperfusión, secundario a una crisis hipertensiva, activara el mecanismo fisiológico de autorregulación, el cual promovería una respuesta cerebral fisiológica vasoconstrictora para evitar el edema cerebral. Esta respuesta vasoconstrictora intensa compensatoria se convertiría en nociva en aquellas áreas basalmente peor irrigadas, los territorios vasculares frontera, generando en estas localizaciones un fenómeno de hipoperfusión e isquemia, daño endotelial y daño de la barrera hematoencefálica.
La encefalopatía posterior reversible y el SVCR constituyen pues procesos encefalopáticos relacionados con una alteración de la vasorreactividad cerebral. En la encefalopatía posterior reversible ocurre preferentemente a nivel de la microcirculación (encefalopatía por alteración de la vasorreactividad cerebral microangiopática) y en el SVCR en las arterias de mayor calibre.
Sunday, September 2, 2012
"Stroke mimic" secundario a infección urinaria por Klebsiella pneumoniae.
No es la primera vez que observamos que en pacientes que debutan con un cuadro brusco de afasia mixta simulando un ictus agudo, la etiología del proceso obedezca finalmente a una infección urinaria por Klebsiella pneumoniae. La presentación clínica más común entre los imitadores del ictus (stroke mimics) es la afasia sin déficit motor. Las infecciones causadas por este germen pudieran generar la liberación de citocinas que desencadenaran un peculiar síndrome confusional en el que destacara la presencia de una afasia mixta, incluso sin fiebre acompañante. Las técnicas de neuroimagen funcional, como el TC de perfusión y la resonancia magnética de difusión, permiten en este contexto ayudar a dilucidar si estamos o no delante de un ictus isquémico, con las implicaciones terapéuticas que esto conlleva.
Tuesday, August 23, 2011
Ictus isquémico de la arteria coroidea anterior: un "síndrome lacunar plus".
Saturday, July 16, 2011
Ictus agudo
Saturday, January 22, 2011
Resonancia magnética cerebral en la trombosis crónica de senos venosos: invalidez del “signo del delta vacío”.
En la fase crónica de las trombosis de senos venosos cerebrales, los hallazgos de resonancia magnética pueden llevar al error en forma de falsos negativos. En este estadio tardío del proceso, la ocupación de los senos venosos está conformada por un tejido fibroso e inflamatorio organizado, que capta contraste de manera intensa, por lo que desparece el signo característico del delta vacío, propio de las fases aguda y subaguda. Este error puede subsanarse si se realizan secuencias de angio RM, en las que se demuestra la ausencia del dibujo normal del seno.
Dada la ocupación de espacio que se produce en el sistema normal de drenaje, la sangre abandona la cavidad craneal por otras vías secundarias, motivo por el cual se observa una hiperemia en la duramadre y mayor patencia de la circulación colateral. Esto puede conducir a un segundo error diagnóstico, ya que la imagen del realce dural paquimeníngeo, tanto en la convexidad craneal, como en el la fosa posterior, puede confundirse con la que se observa en el síndrome de hipotensión de líquido cefalorraquídeo, o en las paquimeningitis.
El transfondo inflamatorio que justifica este intenso realce de contraste en el TC y en la resonancia recuerda al que se produce en el hematoma subdural crónico, entidad caracterizada igualmente por una colección heterogénea con abundante tejido inflamatorio y formación de neovasos.

Figura: Resonancia magnética de un paciente con una trombosis crónica de los senos venosos cerebrales. En “A” se aprecia en secuencia coronal T2 una ocupación del seno longitudinal superior. En “B” la angio RM evidencia la ausencia del trayecto normal del seno. En “C” y “D” que corresponden a secuencias T1 con contraste, en vez de aparecer el signo del delta vacío, se muestran un intenso realce en el seno y también en la duramadre.
Thursday, January 13, 2011
Resonancia magnética de difusión en el infarto medular.

La figura corresponde a la resonancia de una paciente de 40 años que al levantarse bruscamente del suelo desde una posición con las piernas cruzadas, comenzó bruscamente con dolor en cinturón, parestesias en extremidades, debilidad en las piernas y disfunción de esfínteres. La imagen “A” corresponde a una secuencia flair realizada en el día +3 desde el inicio de la clínica, en la que se aprecia un cambio de señal en la región anterior medular con el patrón característico “pencil-like”. Este se corresponde con una hiperintensidad lineal en el territorio de la arteria espinal anterior, que pareciera dibujado con un lápiz. La imagen “B” muestra un corte axial del mismo día, donde se evidencia también el cambio de señal en la región medular anterior (cordones anterior y lateral). En la imagen “C”, perteneciente a una resonancia de control realizada en el día +15, cuesta ya más apreciar la hiperintensidad, siendo el cambio de señal menos patente. La imagen “D” corresponde a una secuencia de difusión, también del día +15, en la que se aprecia una intensa restricción, característica de las lesiones vasculares isquémicas.
La sospecha clínica fue de infarto medular debido a embolismo fibrocartilaginoso. por un precipitante mecánico que generó un aumento de la presión intradiscal.
El infarto medular es una patología infradiagnosticada, debido a la inercia que arrastra a considerar que el grueso de las mielopatías no compresivas, pertenecen al ámbito inflamatorio de las mielitis. A diferencia de las mielitis desmielinizantes, en las que la alteración de señal en las secuencias T2 de resonancia magnética suele estar presente cuando se realiza la primera neuroimagen del paciente, en el infarto medular, si se realiza la resonancia en fase muy precoz, esta puede resultar normal. Han de pasar varios días para que los cambios de señal se hagan patentes, los cuales pueden a su vez captar contraste en esta fase subaguda. Es en este momento, cuando no debe faltar un estudio de resonancia, pues pasadas varias semanas, puede ya desaparecer definitivamente la alteración de señal, a pesar de que el paciente tenga unas secuelas severas. Las técnicas de difusión, tradicionalmente empleadas en el estudio de las lesiones cerebrales, se están incorporando en los últimos años en la valoración medular. Su aplicación puede orientar el diagnóstico, si se observa una fuerte restricción, mayor de la que se suele ver en las placas desmielinizantes agudas.
Saturday, December 4, 2010
Encefalopatía por contraste simulando hemorragia subaracnoidea

Sunday, September 26, 2010
Hemorragia cerebral asociada al síndrome de leucoencefalopatía posterior reversible.

Thursday, May 27, 2010
Microangiopatía cerebral de pequeño vaso y niveles elevados de Lipoproteína A

La imagen que se muestra es la de la resonancia magnética abierta de una paciente de 61 años, en la que se descubre el hallazgo de un daño isquémico microvascular sin que presentara los factores de riesgo vascular clásicos (hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo, hipercolesterolemia, obesidad). En una analítica para investigar la causa de estas alteraciones radiológicas se obtuvieron niveles elevados de Lipoproteína A: 83 mg/dL (0-30), a pesar de cifras normales del resto del perfil lipídico, y de homocisteína, otra sustancia cuya determinación se debe solicitar en estos contextos.
La lipoprotenía A es una molécula de estructura similar al plasminógeno, por lo que sus niveles elevados pueden interrumpir la función de esta sustancia, impidiendo la fibrinolisis endógena, y motivando de esta manera un estado protrombótico.
Recientemente asistimos a un varón joven fumador con un Síndrome de Leriche, en el que también se encontraron niveles elevados de esta lipoproteína. En su arteriografía se aprecia oclusión del cabo distal de la aorta y de ambas arterias iliacas con abundante circulación colateral.

Es de interés la determinación de lipoprotenía A en pacientes con enfermedad vascular de causa no filiada, e incluso en aquellos que puedan compartir otros factores de riesgo vascular, dado que existen medidas terapéuticas que son capaces de disminuir sus cifras plasmáticas. Las estatinas no sirven para ello. Tradicionalmente se empleaba con este fin el ácido nicotínico aisladamente, por lo general mal tolerado por sus efectos secundarios, pero actualmente contamos con un fármaco, el laropiprant, que es un antagonista potente y selectivo de los receptores de prostaglandina D2 (PGD2) del subtipo 1 (DP1), para reducir los sofocos inducidos por el ácido nicotínico.








